• Los ejercicios de conciencia corporal nos vuelven
a conectar con nuestro cuerpo. Una mayor sensibilización,
coordinación y movimiento libre.
• Necesitamos tener herramientas para conocer
mejor nuestro cuerpo y hacer un mapa de tensiones. Leer
en el cuerpo no es nada fácil y los ejercicios
de observación nos harán comprender toda
nuestra biografía grabada en la estructura corporal.
• Un abanico de masajes y manipulaciones terapéuticas
nos posibilitarán deshacer los nudos de tensión,
liberar emociones.
• Comprender en profundidad el estrés y
sus síntomas, así como las estrategias
para manejar con efectividad esa presión inevitable
de la vida.
• Hay técnicas de relajación profunda,
un yoga del sueño, que nos posibilitará
conocer mejor nuestro inconsciente.
• En sociedad sentimos el cuerpo como una barrera
con complejos a menudo insuperables. Recuperar la dimensión
lúdica, el juego espontáneo, es una forma
de derribar muchos prejuicios y volver a conectar con
el tacto más consciente de su poder.