Diagnóstico
Para no perdernos tenemos que empezar a hacer un serio diagnóstico del momento en el que vivimos. Asistimos desde hace décadas a la emergencia de una espiritualidad más amplia de aquella que estaba sometida por una iglesia y por una moral estrecha. La gran dosis de materialismo en nuestras sociedades hace reaccionar (no siempre positivamente) en busca de una búsqueda espiritual.
Se han destapado los sistemas filosóficos, las
doctrinas secretas, los conocimientos de las tradiciones,
a veces de forma burda o descontrolada y aparece una cierta
confusión sobre los valores espirituales cuando
no de un cierto empacho.
En los inicios de una síntesis
Este diagnóstico nos dice claramente que tenemos
que recuperar la visión global. Durante todos estos
años hemos tenido como eje central el Yoga, pero
ese eje que en un principio significaba todo, necesitó
con el tiempo ampliarse, buscar nuevos apoyos, nuevas
etapas y nuevos retos fruto de una maduración interior.
Fue entonces cuando hicimos naturismo, expresión
corporal, simbolismo, psicomotricidad relacional. Buscamos
en la antropología, en la psicoterapia, en el Eneagrama.
Hicimos Tai Chi, Qi Gong, masajes y un largo etcétera
de métodos diversos. Cada etapa era un descubrimiento,
una nueva perspectiva de la vida y de nosotros mismos.
En ese momento todo formaba parte de algo esencial, todo
prometía.
Pero lo que en una primera visión podría
ser caótico y fragmentado con el tiempo se fue
viendo una línea con un dibujo definido de la misma
manera que los diferentes juegos de un niño y sus
habilidades configuran a la postre un hacer, unos hábitos.
Las fases de tentativas y los procesos deslabazados se
fueron convirtiendo en una síntesis, algo con pies
y cabeza, con sus partes más o menos ordenadas.
Interdisciplinariedad
Síntesis significa dar un salto de nivel y resolver los opuestos (tesis y antítesis). Ver esos opuestos como complementarios, encontrar los lazos que los vinculan y posibilitar una mejor integración. Por poner un ejemplo, hacer Yoga, contemplar las estaciones del año en las que practicamos y conjugar la sabiduría de la medicina china que habla de meridianos y órganos, hasta posibilitar un yoga de las estaciones que ha integrado la sabiduría de la postura con la de la energía.
Interdisciplinariedad significa reconocer que tenemos un mismo objeto de estudio, en este caso el ser humano, nosotros mismos, que puede verse (estudiarse) desde diferentes ópticas, por ejemplo la biológica, la postural, la emocional, la mental, la espiritual, etc. Y que desde cada óptica hay una o unas verdades que no son totales sino parciales, pero a todas luces válidas desde ese plano o dimensión.
Pero claro ese cúmulo de verdades (parciales) tiene
que estar vertebrado sobre un eje para que el encuentro
interdisciplinar no produzca un poupourri ni una cacofonía.
Objetivos claros
En este sentido tenemos que decir que el objetivo último de la propuesta de Síntesis es la elevación de la conciencia. Y en el transcurso del proceso nos encontramos con objetivos deseables como son la búsqueda del bienestar de nuestro organismo, la plenitud de nuestra autoestima, el equilibrio emocional, la adecuada comunicación con los demás, la expresión de nuestra creatividad, el conocerse a sí mismo, etc, etc. Objetivos que no se pueden conseguir si no hay una purificación de nuestro cuerpo, un desbloqueo de tensiones, un cultivo de nuestra concentración, un trascender las inercias de nuestro carácter, y así con cada dimensión que nos planteemos. Por tanto esa elevación de nuestra conciencia pasa, simbólicamente hablando, por un camino con sus pendientes y sus recovecos.
Esquema tripartito
Escoger un esquema tripartito sencillo como cuerpo, mente y espíritu como eje vertebrador facilita nuestra comprensión, aunque podríamos hablar de 5 dimensiones como en el cristianismo o el vedanta, o de 7 como en el tantra, o de 8 como en el budismo, no importa, lo importante es que esta división está, lo vemos con claridad, en un eje vertical.
Primero viene el cuerpo, después la mente y por último el espíritu. El cuerpo sano será el soporte de una mente equilibrada que dará paso a la luz del espíritu. Por eso la purificación del cuerpo es previa a la calma del mental antes de la conexión con el espíritu
Más allá de la técnica
Queremos escapar del excesivo acento que ponemos en los
métodos o técnicas. En la medida que una
técnica es un instrumento por muy sofisticado que
sea para conseguir un resultado esperado. La técnica
es un puente pero nunca un fin. A veces el dominio de
la técnica nos obliga a un virtuosismo y por tanto
a un énfasis de poder que asimilado por el ego
da una tentación de colocarse en un lugar de superioridad.
Como un cuchillo de doble filo, las técnicas merecen
una especial precaución, no vaya a ser que queramos
hacer la postura más complicada cuando únicamente
se trataba de elevar la conciencia, es decir, de estar
presente y de ser quienes realmente somos.
Leer sobre Necesidad
de hacer una síntesis >